
La gallina ha cantao de plano "cocorocó", porque se las veía muy negras convertida en caldo frappé, y nos ha dicho que el Pianista, ¡duerme con su osito panda, el de la niñez! ¡Qué tierno!
Yo le he dicho que no sea mala, y también que el Pianista va para escritor relumbrante, mirad si no la entrada de hoy, que la única que no entiende una coma es Dulci (que no comprende tampoco que Tomás es MÍO).

Pianista, eres grande. Cuéntale cuentos al oído a tu oso, pero luego a nosotros también.



