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Ya veis, queridos Bullangueros. Aquí estamos en un sinvivir porque las fechas se nos acercan, el curso se nos acaba y nos asalta la caló. Ahora es momento de que se te acerquen los más jetas de la clase, con un careto como ésta de la foto y te pregunten eso de ¿tú crees que yo aprobaré profe?
También es el momento del curso en el que más atentos están, toman apuntes, se preocupan por entender las cosas, e incluso vienen a clase todos los días. Apenas hay expedientes y están desconocidos. Y también es el momento de decirles que así han de estar todo el año. Pero es inútil, porque pasada la Verbena de San Juan ya no recuerdan nada. Pero nada de nada.
Y tú vas y "con toda la buena intención del mundo", je, je, je, les recuerdas que pronto, muy pronto, les van a llegar... los...
Ellos caminan levitando, por los pasillos no se oye nada, te hablan flojito, y te vienen a buscar al departamento casi de puntillas. Una delicia efímera, pero delicia. Y tú mientras tanto dejándote la salud venga corregir, poner notas, hacer actas telemáticas, conectándote al aplicativo para evaluar (si la conexión no falla), hacer informes, reuniones, derivaciones, recibiendo padres desesperados, y otras tantas actividades. Eso sí, intentando pasar ese trago amargo lo más relajada posible, como esta pobre coordinadora pedagógica de la foto.
Así que llegado el final del mes de mayo, es hora de que nos tomemos un respiro antes de la escabechina final. Mientras afilo los rotuladores rojos, ¿hace un fiestón para celebrar lo que sea?
Queridos fiesteros. Ya va siendo hora de organizar alguna de las nuestras. Y qué mejor que dedicarle un sarao a la estación que nos ocupa. La primavera. Porque esta estación nos hace mucha falta. A ver si no, qué sería de los alergólogos sin gente con la nariz XXL por culpa del dichoso polen, ¿eh? Esos estornudos que hacen temblar lo que tengan enfrente.
O por ejemplo, qué iba a ser de los hombres del tiempo, anunciando cielos despejados y temperaturas suaves que invitan a estrenar los modelitos de primavera del Corte Inglés. Otra cosa es que luego el tiempo se insubordine y nos obligue a nadar en plena calle con el echarpe de seda.
Y qué decir de las florecillas del campo, tan monas ellas, llenas de insectos, parásitos, pulgones y bicharracos varios. Casi todos ellos provocadores de granitos que picar la mar. La ventaja de vivir en la ciudad, es que sólo las vemos en los documentales. Por cierto, en Ikea venden unas de papel que son la mar de aparentes y no hay que regarlas, ni abonarlas, ni quitarles el pulgón.
Por todo ello, y tooodo lo que querais añadir vosotros, creo que este blog se merece un fiestón por todo lo alto para celebrar. Advierto que pasaré lista; el que falte, que se prepare.
Gracias por el respeto al silencio que necesitaba la Bulla. Gracias por el interés discreto que habeis demostrado. Gracias por vuestras oraciones y por vuestro apoyo. Gracias por todo. Pasada la Semana Santa, es hora de volver con la buena gente, con todos vosotros.
Rosario, tesoro, dos amigas mías que han estado en Roma, te han encomendado a Juan Pablo II, que es quien ahora te acuna, te mima, te cuida, te cuenta historias bonitas y te sostiene en brazos de nuestra parte. Te querremos siempre.
Durante unos días la Bulla va a estar en silencio, recogida y callada. Hasta la vuelta.
No tengo palabras. Cuando lo ví, no me lo podía creer. Me quedé atónita.
!Era él! Como sabía que lo iba a negar todo (todos lo hacen, je, je, je,) le hice fotos con el móvil. Se lo dije, pero no me creyó. "No me das miedo", me dijo el mafias. La cuestión ahora es cómo nos explicas esta doble vida que tienes. ¿Qué llevas y traes en ese camión? ¿Y por qué a Andorra?
Como aparcó cerca de mi casa (y en doble fila por cierto), si vuelve al lugar de los hechos, estaré atenta al conductor, a ver si va con una toga de Dior, y también le haré fotos. Mientras tanto, y para celebrar tooodas las prebendas con que nos va a obsequiar para que no le destapemos este pastelón en Ciudad Real, vamos a organizar un escándalo por todo lo alto. Que empiece la fiestaaaaaa...
Queridos Bullangueros. Tras un dilatado periplo de copioteos varios por la red, de bajar series de tv sin parar, y música de lo más variada, el ordenador del Pianista se ha fundido. C'est finie. Caput. Finish. Finiquitado. Finito. Pa l'arrastre. Lo sentimos mucho porque nos ha proporcionado muy buenos ratos de diversión, de debate, y de dragón (jua, jua, jua,) Fijaos en su aspecto. Quizá, sólo quizá, una vez se le vaya el pestazo a quemado, se lo quitarán de las manos en el Arqueologico;)
En cualquier caso, el pobre se merece una despedida vikinga. Eso significa vestirnos a la usanza, a saber, con cascos de cuernos y vestidos de troglodita, y comer y beber como los bárbaros del norte, y encomendar a Thor, dios vikingo, a la pobre maquinorra (como la llama el Pianista).
QUE EMPIECE LA FIESTAAAAAA ...
Queridos bullangueros. Si uno se lo propone, cada día hay motivos para liarla. Y en eso estamos en este chiringuito nuestro. Acabo de caer que en noviembre la Bulla cumplio su primer añito.
!Y no lo celebramos! Como esto no puede ser, vamos a preparar una buena fiesta con efecto retroactivo. El objetivo es abrir los telediarios. Cada cual que se traiga lo que quiera y organice lo que le parezca para animar el cotarro. Por mi parte ya he conseguido que todas las nonovias de Néstor me confirmen su asistencia.MOOOC, MOOOC, MOOOC, MOOOC, MOOOC, MOOOC, MOOOC, MOOOC, MOOOC